Te asomas a la cuna y ves esas escamas amarillentas en la cabeza de tu bebé. No las tenía hace una semana. ¿Es grave? ¿Es por algo que has hecho mal? ¿Hay que tratarla o se cae sola? Tranquila: lo que estás viendo es costra láctea, una de las afecciones más frecuentes —y más benignas— del recién nacido. Te contamos qué la causa, cómo cuidarla en casa sin dañar la piel y, sobre todo, cuándo conviene consultar con el pediatra. Este artículo tiene fines informativos y se apoya en fuentes de...